Crónica del Segundo Día: ¡Emoción en la Pista y Risas en Málaga!

La segunda jornada de nuestra aventura comenzó temprano, a las 8:00 de la mañana, cuando poco a poco fueron sonando los despertadores en las habitaciones. Aunque al principio costó un poco arrancar, en pocos minutos todos estábamos en marcha, preparando mochilas y bajando a desayunar con energía para afrontar un día que se intuía intenso. Como ya empieza a ser tradición en el grupo, Justin volvió a ser el último en terminar, demostrando que no hay prisa cuando se trata de disfrutar de un buen desayuno.

A las 9:15 salimos en autobús rumbo a Málaga, donde nos esperaba nuestro partido frente a Málaga Basket. El trayecto estuvo animado, con conversaciones, risas y ese ambiente de equipo que se va consolidando cada día más. Una vez allí, nos centramos en la competición, viviendo partidos muy intensos en los que todos los jugadores aportaron su esfuerzo y compromiso. Más allá del resultado, el equipo volvió a demostrar una gran actitud dentro y fuera de la pista. Cabe destacar, una vez más, el apoyo constante de las familias, que no dejaron de animar en ningún momento y que fueron una pieza clave para mantener la motivación del grupo durante toda la mañana.

Tras finalizar los encuentros, regresamos al albergue para reponer fuerzas con la comida. Fue un momento de descanso, de compartir impresiones sobre los partidos y de seguir fortaleciendo la convivencia. Además, algunos tuvieron la oportunidad de probar un postre típico de Semana Santa con merengue, que sorprendió muy gratamente y se convirtió en uno de los pequeños placeres del día.

Por la tarde, cambiamos completamente de registro para dar paso a una de las actividades más esperadas: una gymkhana fotográfica por el centro de Málaga. Organizamos varios equipos y, mapa en mano, nos lanzamos a recorrer distintos puntos emblemáticos de la ciudad. Durante la actividad, no solo hubo tiempo para la diversión y la creatividad a la hora de hacer las fotos, sino también para aprender un poco más sobre la historia y la cultura de una ciudad tan especial como Málaga. Las risas, la competitividad sana y el trabajo en equipo fueron protagonistas en todo momento. Eso sí, el nombre del equipo ganador sigue siendo un secreto… ¡y habrá que esperar un poco más para conocerlo!

Para cerrar la jornada, nos acercamos al muelle, donde disfrutamos de un agradable paseo. Durante unos 20 minutos, los jugadores pudieron relajarse, contemplar el ambiente y seguir compartiendo momentos con sus compañeros, en un entorno diferente que puso el broche perfecto al día.

Finalmente, regresamos al autobús para dirigirnos a cenar, ya con el cansancio acumulado, pero también con la satisfacción de haber aprovechado al máximo cada momento. Entre anécdotas, risas y alguna que otra broma, fuimos dando por finalizado un día muy completo.

En resumen, esta segunda jornada nos ha dejado una combinación perfecta de deporte, convivencia y experiencias fuera de la pista. Seguimos sumando momentos que refuerzan al grupo y que, sin duda, formarán parte de un recuerdo inolvidable para todos.

#SomosLAPAZ

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