Del 5 al 11 de septiembre, Torremolinos se convirtió en el epicentro de una experiencia única que ha dejado huella en todos los participantes. Durante siete días, jóvenes de diferentes países europeos compartieron aprendizajes, cultura, emociones y momentos inolvidables en el marco del proyecto Erasmus+ Building a Future.
From September 5th to 11th, Torremolinos became the epicenter of a unique experience that left a lasting mark on all participants. For seven days, young people from different European countries shared learning, culture, emotions, and unforgettable moments within the framework of the Erasmus+ Building a Future project.

El inicio del programa estuvo marcado por las presentaciones de los sistemas educativos de cada país participante. Fue un ejercicio enriquecedor, porque, aunque aparecieron algunas diferencias, pronto descubrimos que las similitudes eran aún más grandes: todos compartimos la exigencia de los exámenes, la preparación para la universidad y el esfuerzo que se requiere para progresar en los estudios. Ese intercambio nos permitió darnos cuenta de que, más allá de las fronteras, los retos educativos de los jóvenes europeos son muy parecidos y que, en el fondo, todos buscamos las mismas oportunidades para crecer.
The program began with presentations about the educational systems of each participating country. It was an enriching exercise, because although some differences appeared, we soon discovered that the similarities were even greater: we all face demanding exams, preparation for university, and the effort required to progress in our studies. This exchange helped us realize that, beyond borders, the educational challenges faced by European youth are very similar, and that deep down, we are all striving for the same opportunities to grow.

Uno de los momentos más inspiradores llegó de la mano de Jota Cuspinera, exentrenador de la ACB, que nos ofreció una charla sobre la gestión de las emociones. Nos explicó de dónde vienen, cómo nos afectan y, sobre todo, cómo aprender a manejarlas para crecer no solo como estudiantes o deportistas, sino como personas. Su cercanía y experiencia nos ayudaron a reflexionar sobre nosotros mismos y a comprender que cuidar de nuestro mundo emocional es tan importante como cualquier logro académico.
One of the most inspiring moments came from Jota Cuspinera, former ACB coach, who gave us a talk on emotional management. He explained where emotions come from, how they affect us, and above all, how to learn to manage them in order to grow not only as students or athletes, but as people. His closeness and experience helped us reflect on ourselves and understand that taking care of our emotional world is just as important as any academic achievement.

El programa no se limitó a lo académico. Las actividades al aire libre tuvieron un papel protagonista y se convirtieron en espacios perfectos para conocernos mejor. Hubo juegos en la playa, dinámicas en la piscina y rutas turísticas por Málaga. Fue un lujo descubrir todos juntos una ciudad que respira historia, arte y tradición. Caminamos por sus calles, visitamos sus rincones más emblemáticos y disfrutamos del ambiente andaluz, fortaleciendo así los lazos entre todos los participantes.
The program was not limited to academics. Outdoor activities played a central role and became perfect spaces to get to know each other better. There were beach games, pool dynamics, and tours of Málaga. It was a luxury to discover together a city full of history, art, and tradition. We walked through its streets, visited its most emblematic corners, and enjoyed the Andalusian atmosphere, strengthening the bonds among all participants.

Cada noche fue también una fiesta de culturas. A través de juegos interactivos como kahoots, vídeos, bailes típicos y, por supuesto, gastronomía, nos adentramos en las tradiciones de cada país. Nos reímos, bailamos, aprendimos palabras nuevas y nos sorprendimos con lo mucho que podíamos descubrir unos de otros. Fue como viajar por Europa sin movernos del mismo lugar, y al mismo tiempo sentir que formábamos parte de una gran familia.
Más allá de las actividades, lo más valioso de este proyecto fue poner en práctica los principios que defiende la Unión Europea. El compañerismo y el trabajo en equipo estuvieron presentes en todo momento: para superar las dinámicas, para comunicarnos y para convivir día a día. También aprendimos el valor del respeto mutuo; en ningún momento hubo discriminación, y cada voz fue escuchada y valorada. El inglés se convirtió en nuestra herramienta común, esa lengua que nos acercó a pesar de que cada uno hablaba de forma diferente. Al principio podía parecer un reto, pero pronto se transformó en una oportunidad para soltarnos, ganar confianza y descubrir que comunicarse no es solo cuestión de palabras, sino de querer entenderse.
Each night was also a celebration of cultures. Through interactive games like Kahoots, videos, traditional dances, and of course, gastronomy, we immersed ourselves in the traditions of each country. We laughed, danced, learned new words, and were amazed at how much we could discover from one another. It felt like traveling across Europe without leaving the same place, while at the same time feeling that we were part of one big family.
Beyond the activities, the most valuable aspect of this project was putting into practice the principles promoted by the European Union. Companionship and teamwork were present at every moment: to complete the dynamics, to communicate, and to live together day by day. We also learned the value of mutual respect; there was never any discrimination, and every voice was heard and valued. English became our common tool, the language that brought us closer together despite everyone speaking differently. At first, it might have seemed like a challenge, but soon it turned into an opportunity to open up, gain confidence, and discover that communication is not only about words, but about the desire to understand one another.

Al mirar atrás, nos damos cuenta de que en tan solo siete días no solo participamos en actividades educativas y culturales, sino que construimos amistades duraderas. Compartimos experiencias, nos apoyamos, aprendimos a escuchar y a convivir con la diversidad. Esa diversidad, lejos de separarnos, fue la clave que nos unió.
El Erasmus+ Building a Future nos enseñó que estos proyectos no son solo programas de formación, sino verdaderas experiencias de vida que nos hacen crecer como personas, ciudadanos y amigos. Torremolinos será recordado siempre como el lugar donde aprendimos, reímos, compartimos y descubrimos que el futuro se construye juntos.
Looking back, we realize that in just seven days we not only took part in educational and cultural activities, but also built lasting friendships. We shared experiences, supported one another, learned to listen, and discovered how to live with diversity. That diversity, far from dividing us, was the key that brought us together.
Erasmus+ Building a Future taught us that these projects are not only training programs, but true life experiences that help us grow as people, as citizens, and as friends. Torremolinos will always be remembered as the place where we learned, laughed, shared, and discovered that the future is built together.

